Israel lanzó un ataque contra un cuartel de la fuerza iraní y otra refinería de petróleo en Irán, en réplica inmediata a la designación de Mostafa Khamenei como nuevo líder supremo, hijo del asesinado Ali Khamenei, mientras las instalaciones arden y el conflicto se intensifica con misiles balísticos hacia el norte de Israel.
En Tel Aviv suenan sirenas de alerta por posibles impactos de misiles lanzados desde Irán, Hutíes en Yemen o Hezbollah, obligando a la población a refugiarse. Waldo Wolf, invitado en el programa con familia en la ciudad, mostró en vivo la aplicación del Iron Dome que marca zonas rojas de peligro, confirmando que anoche Gabriel Astrosky tuvo que ir al refugio 48 veces. Los israelíes, acostumbrados, corren a refugios privados o públicos sin distinción de nacionalidad, desmintiendo fake news virales.
Maisa, chilena radicada en Beirut, Líbano, relató su preocupación extrema y pidió ayuda de Israel ante la incapacidad del gobierno local, destacando la resiliencia libanesa pese a siete destrucciones previas. Mientras, el barril de petróleo supera los 107 dólares, beneficiando a Argentina con 1.500 millones extra por cada 10 dólares de alza, pero YPF anunciará aumentos en combustibles en días según su titular Horacio Marín.
En Buenos Aires, la embajada de Israel mantiene máxima seguridad con vallados y custodia policial, en alerta global por precedentes como la AMIA. Estados Unidos e Israel apuntan estratégicamente a instalaciones militares iraníes, mientras Irán busca regionalizar el conflicto enviando el 65% de misiles iniciales a Emiratos Árabes Unidos.