Irán confirmó la designación de Mojtaba Khamenei, hijo del fallecido líder supremo Ali Khamenei, como el nuevo líder supremo de la República Islámica, en medio de intensos ataques cruzados con Israel y bombardeos estadounidenses sobre su infraestructura petrolera.
La Asamblea de Expertos anunció la elección tras una sesión extraordinaria, rompiendo con la tradición al optar por una sucesión hereditaria, pese a la desaprobación ideológica. Mojtaba Khamenei, clérigo de rango medio con vínculos en la Guardia Revolucionaria, recibió juramento de lealtad inmediata de ese cuerpo armado, que se declaró listo para obedecer sus mandatos.
Los ataques continuaron con sirenas en Tel Aviv por misiles iraníes, incluyendo bombas de racimo, y respuestas israelíes. Irán también impactó bases estadounidenses en Kuwait y Baréin. El petróleo superó los 110 dólares por barril en Brent y WTI, bolsas asiáticas cayeron 6% y futuros de Wall Street operan a la baja.
Donald Trump advirtió que el nuevo líder iraní no durará sin aprobación estadounidense y reafirmó su determinación de interceder, criticando la elección como inadecuada.