El consumo de carne vacuna ha caído un 11% en el último semestre, lo que representa el peor dato en 30 años. El consumo per cápita anual se sitúa en 47 kilos, un 8,2% menos que el año anterior.
Las razones de esta baja se atribuyen al aumento de precios de la carne, la falta de incremento salarial y el mayor peso de las exportaciones. El sector busca revertir esta tendencia preocupante.