El consumo de carne vacuna en Argentina ha caído a niveles históricos, registrando el peor semestre de los últimos 30 años. El consumo de pollo ha superado al de carne vacuna, principalmente debido a la diferencia de precios.
El kilo de pollo tiene un precio promedio de 4.500 a 5.000 pesos, mientras que el kilo de carne vacuna es casi el triple. Esta situación se debe a una limitación económica más que a un cambio de hábitos.
El consumo de carne vacuna ha disminuido un 8,2% respecto al año pasado, lo que equivale a 4 kilos per cápita menos. Los precios de la carne vacuna han aumentado más del 50% en promedio, superando la inflación en 20 puntos porcentuales.