El consumo de carne vacuna en Argentina ha disminuido significativamente, siendo el pollo el alimento más elegido por los argentinos. En promedio, se consumen 116 kilos de carne por persona al año, de los cuales 50 kilos corresponden a pollo y 47 a carne vacuna.
En una carnicería de Lanús, se observa que la mayor parte de la vidriera está ocupada por pollo. Carlos, el carnicero, confirma que la venta de pollo se ha triplicado, pasando de 20 a 70-80 cajones diarios, mientras que la venta de carne ha mermado considerablemente.
La razón principal de este cambio en el consumo es el precio. La carne ha aumentado y se mantiene en un nivel de precios elevado, mientras que el pollo sigue siendo una opción mucho más económica y accesible para la población.