Se analiza el consumo de carnes en Argentina, destacando un aumento en la ingesta de pollo (50 kg per cápita en 2025) en detrimento de la carne vacuna (47 kg) y el cerdo (25 kg). Pablo, un carnicero, explica que esta tendencia se debe principalmente a los aumentos de la carne vacuna, haciendo el pollo una opción más económica y accesible.
Se detallan los precios por kilo: la bola de lomo y cuadrada para milanesas cuestan 17.000 pesos, mientras que la Suprema de pollo sale 46.000 pesos los 5 kilos y la pata muslo 32.000 pesos los 10 kilos. La carne de cerdo también se presenta con precios competitivos, como la costillita a 13.000 pesos los 2 kilos y el pechito a 15.400 pesos los 2 kilos.
A pesar de que la Suprema de pollo puede ser similar o más cara que algunos cortes de carne, la pata muslo y el pollo entero resultan significativamente más económicos. Se menciona que si la gente tuviera más poder adquisitivo, la carne vacuna probablemente volvería a ser la preferida. También se aborda el consumo de cerdo, que se mantiene competitivo.
El segmento concluye con una reflexión sobre la variedad de cortes y preparaciones disponibles en carnes rojas frente a las opciones más limitadas del pollo. Se menciona el precio del asado a 13.900 pesos el kilo, señalando que los precios en carnicerías locales son competitivos y ayudan a mantener la clientela.