El consumo de pollo en Argentina ha superado por primera vez al de carne vacuna, alcanzando un récord de 47.5 kilos per cápita anual, mientras que el consumo de carne vacuna se sitúa en 47 kilos.
Este fenómeno se atribuye al aumento de precios de la carne vacuna y a la mayor accesibilidad del pollo, cuyo precio entero ronda los 4.500-5.000 pesos, en contraste con las supremas que pueden costar entre 8.000 y 16.000 pesos. La producción avícola ha crecido significativamente, con exportaciones a más de 70 países y un nacimiento anual de mil millones de pollitos.
La rápida salida al consumo (44-46 días desde el nacimiento) y el precio promedio de 3 kilos hacen del pollo una opción más económica. Sin embargo, se plantea la duda sobre la calidad del pollo de supermercado, señalando que podría contener más agua y hormonas en comparación con el pollo de granja.