La mujer que se consideraba curada de insuficiencia cardíaca expresa su profundo agradecimiento a Dios por el milagro de sanación que le permitió recuperar su salud y calidad de vida.
Destaca que, tras cuatro años del diagnóstico que la sentenciaba a muerte, ahora se siente completamente bien, activa y capaz de realizar todas sus actividades. Atribuye su bienestar a Dios y al programa "SOS de la Fe", que, según ella, siempre les ha brindado ayuda.