Las infecciones representan la segunda causa de mortalidad tras un terremoto, superando incluso a los traumatismos iniciales, según evidencia de desastres en Haití, Turquía y Siria.
Los pacientes hospitalizados corren un alto riesgo de contraer infecciones intrahospitalarias debido a la falta de insumos y a la precariedad del sistema de asistencia médica post-terremoto.
La falta de vacunación en la población agrava el riesgo de brotes epidémicos de enfermedades como difteria, tétanos y neumonía, especialmente ante la escasez de recursos sanitarios.