Se cuestiona si la vida de los niños varones tiene el mismo valor que la de las niñas, a raíz de casos como el de Lucio Dupuy y Ángel López, asesinados por miembros de sus familias.
Se recuerda que legisladores votaron en contra de la creación de un registro nacional de datos genéticos, lo que dificultaría la identificación de agresores.
Se enfatiza la necesidad de centrarse en la protección de niños y adolescentes como prioridad absoluta, independientemente de su género.