Tras el Tedeum, el presidente Javier Milei respondió a las críticas del obispo García Cuerva sobre la situación social y la polarización. Milei afirmó no sentirse ofendido por las declaraciones, calificándolas de educadas y valiosas para el debate.
Sin embargo, no le gustó la mención de "terrorismo" para describir las acciones en redes sociales, diferenciando esto de actos de violencia estatal o atentados. Milei defendió la libertad de expresión en redes, aunque reconoció la existencia de campañas de acción psicológica y haters.
La tensión se da en el contexto de la posible visita del Papa Francisco en noviembre, lo que podría influir en la moderación del discurso presidencial.