Tras el Tedeum, el presidente Javier Milei respondió a las críticas del Arzobispo de Buenos Aires, Víctor Manuel Fernández (García Cuerva), sobre la polarización, la ayuda a discapacitados y ancianos, y el uso de redes sociales para el odio.
García Cuerva había llamado a evitar la polarización, ayudar a los más vulnerables y minimizar el uso de redes sociales para el odio, calificando algunas expresiones como "terrorismo". Milei, si bien afirmó no sentirse ofendido y valorar el diálogo, discrepó con la definición de "terrorismo" aplicada a las redes sociales, argumentando que comentar lo que se piensa es libertad y que el terrorismo implica actos de violencia o que generen pánico.
El presidente defendió la libertad de expresión en redes, aunque reconoció que existen "campañas de acción psicológica" y que el anonimato puede generar agresividad. La tensión surge en el contexto de una posible visita del Papa Francisco a Argentina en noviembre.