El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, autorizó el despliegue de las fuerzas armadas y la declaración de estado de emergencia ante la persistente crisis social y política que atraviesa el país. La medida se toma tras cuatro semanas de protestas, enfrentamientos y bloqueos de rutas en rechazo a las políticas económicas del gobierno.
Paz acusó a Evo Morales de intentar desestabilizar la democracia y lo vinculó con el narcotráfico. La situación en Bolivia se agrava día a día, con una creciente tensión social y política.