El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, se encuentra en una situación crítica ante la posibilidad de que el Congreso intervenga tras declarar estado de excepción.
La crisis social, marcada por bloqueos y enfrentamientos que han dejado al menos cuatro muertos, se agrava con la movilización de mineros y cocaleros, organizaciones afines a Evo Morales.
El Congreso autorizó al presidente a desplegar las fuerzas armadas y declarar estado de emergencia, abrogando la ley que regula los estados de excepción.