El gobierno boliviano confirmó la muerte de un manifestante de 24 años, víctima de un disparo durante un operativo policial y militar. Este es el cuarto deceso en el marco de las protestas que atraviesan el país.
La Paz se encuentra en su cuarta semana de crisis, con marchas y enfrentamientos entre mineros y la policía antidisturbios. Los bloqueos impiden el normal abastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos, generando escasez en supermercados y comercios.
A pesar de los reclamos, algunos sectores aceptaron la convocatoria del presidente a dialogar.