El veterinario Juan Martín Narváez del Centro Argentino de Biotecnología Animal definió a la vaca eficiente como aquella que desteta un ternero todos los años con buena relación de peso respecto a la madre, en ambientes pastoriles frágiles.
Se mide por precocidad para pubertad temprana a 15 meses, preñez anual obligatoria y estado dental para cosechar pastos; fallar un año implica baja del rodeo.
El peso metabólico (peso^0.75) permite comparar eficiencia entre vacas de distintos tamaños, mostrando que animales chicos pierden menos energía por calor en órganos y producen más kilos de carne por hectárea.
El buen manejo con bienestar animal y epigenética influyen en expresión genética; introducir genética probada vía inseminación mejora rodeos.