Julio Citadini, productor patagónico, defiende la carne de burro como alternativa para repoblar campos afectados por clima, depredadores como puma, zorro y jabalí, y declive ovino. Explica que los campos no son aptos para vacas y ofrece una carne magra, similar en sabor, textura y color a la vacuna, a 7500 pesos el kilo amid crisis económica donde la vaca subió 25% desde enero.
En entrevista en vivo, Citadini anuncia degustación para el jueves 16 en restaurante local, con prueba piloto exitosa donde la carne se agotó en un día y medio en carnicería, y reservas llenas. Aclara que el proyecto surge de crisis productiva regional coincidente con económica, no causada por ella, y niega polémica local pese a debates en Buenos Aires.
El panel debate acaloradamente: algunos ven alternativa viable como pato o jabalí, otros critican culturalmente por tradición de vaca argentina y asocian a pobreza con Milei. Interrupciones y pedidos de respeto marcan tensión, pero Citadini insiste en controles bromatológicos y aceptación regional.
Tiempo de producción es menor al vacuno (1.5-2.5 años), con animales al frigorífico aprobados. Panel concluye que no obliga comer burro, pero resalta acceso a carne barata en contexto de precios altos.