Carnicerías empezaron a vender carne de burro a 7500 pesos el kilo, mitad del precio de cortes vacuna como asado a 25000, ante la crisis que disparó carneza de 9000 a 17000. La probaron como nutritiva y similar a vaca, agotándose rápido pese a sorpresa inicial.
Panel critica la medida como símbolo de miseria total en "país de la carne", donde gente come soja texturizada o rata por pobreza. Invitan a Milei, Caputo y Karina a probarla, acusándolos de cambiar dieta popular mientras ellos comen premium.
Se ve como batalla cultural bajista: individualismo, valores morales y ahora alimentación degradada. Gente no elige, solo sobrevive sin poder comprar pollo o cerdo.