Los panelistas de Tierra de Nadie compraron carne de burro de manera clandestina en Palermo por 10.000 pesos el kilo y la cocinaron en vivo como estofado, desafiando las regulaciones y mostrando su sabor adictivo pese a ser ilegal en Capital Federal.
Matías López salió a la calle a consultar a la gente si comería carne de burro, que se vende experimentalmente en Chubut a 7.500 pesos el kilo como alternativa barata a la vaca en medio de la crisis económica. La mayoría rechazó por impresión o prejuicios, aunque algunos como Mariano de Mendoza la probaron a la parrilla y la describieron como tierna y dulzona, similar a un vacío.
Los conductores compartieron anécdotas exóticas: Diego comió gato sin saber en un chino de Constitución, Nahuel anguila en Brasil, y otros mencionaron pulpo, ñandú, lagarto overo, caracú, hormigas y carau. Defendieron probar opciones como el burro para los que la pasan mal, criticando la situación del país donde no se come asado seguido.
En el estudio bromearon sobre afrodisíacos, diabetes del burro y marketing para pollo, mientras invitaban a dueños de cantinas a mandar platos con burro vía WhatsApp. El segmento terminó con un corte al móvil y anuncio del caso de Ángel para después.