C5N policial Especial Irán

Mexicanos montaron laboratorios de metanfetamina en Argentina por efedrina

Tensión: intercambio (25°) Sesgo: crítico (-25) Eje político: Centro

Amado Carrillo Fuentes, el Señor de los Cielos del Cártel de Juárez, lavó millones en propiedades argentinas como un departamento en Avenida Alvear por 600 mil dólares, una estancia de 2 mil hectáreas en la costa bonaerense y un campo en Sierra de los Padres. En los 2000, el narcotráfico mexicano viró de cocaína a efedrina, precursor de metanfetamina, importando masivamente desde China e India vía Argentina porque México lo prohibió.

En 2007, policías descubrieron un laboratorio improvisado en Maastricht con mexicanos produciendo droga; explotó por garrafas, oliendo a huevo podrido. La investigación se opacó por el triple crimen de General Rodríguez (Forza, Ferrán y Vinna) y el suicidio de un contacto, Vilan, ligado a farmacéuticos que vendían efedrina sin control a narcos.

Juan Jesús Martínez Espinosa, químico mexicano de Guanajuato, radicado en Argentina, producía metanfetamina y la enviaba a México en botellas de vino y azúcar; mexicanes secuestraron 200 kilos en azúcar y Argentina 600 kilos en 12 mil kilos de azúcar en Barracas. Detenido en Paraguay tras prófuga, cumplió 12 años en Ezeiza y fue expulsado.

Martínez alquiló habitaciones en su quinta de Pilar y Maschwitz para "cosméticos", pero hallaron elementos de laboratorio; negó vínculos con Sebastián Forza, aunque lo conoció en una comida de droguería. Fernando Ventura, socio, sospechó de exportaciones raras de vino y delató. Un embarque olvidado en Ezeiza durante el gobierno de Macri reveló el escándalo.