Un amigo de una víctima argentina relató que Luciana Martínez lo drogó con somnífero hace un mes y medio, robándole dólares ahorrados para comprar un auto después de conocerlo en un boliche de Palermo y tener relaciones en su casa del Bajo Belgrano. La víctima se durmió de golpe sin recordar haberse dormido, despertó confundido y descubrió el faltante en un cajón sin que la casa estuviera revuelta.
Los efectos del somnífero duraron dos días, con la víctima sintiéndose aturdida, durmiéndose de forma intermitente y con dolores de cabeza. Consultó a un médico amigo de un club de rugby en Tandil, quien le recomendó hidratarse y esperar, pero no realizó denuncia por vergüenza familiar al ser visto como "boludo" en la sociedad pese a ser la víctima.
Panelistas y abogados destacaron la impunidad de Luciana Martínez, famosa por Gran Hermano, quien usa su reconocimiento para atraer víctimas argentinas que evitan denunciar por pudor. En el caso del turista estadounidense, hallaron los objetos en su domicilio, lo que debilita la defensa de abuso sexual planteada por su abogado.
Abogados prevén que Luciana Martínez recupere la libertad el lunes por tratarse de robo simple sin antecedentes, aunque una segunda denuncia agravaría el concurso de delitos. Criticaron al letrado defensor por su perfil militante y advirtieron que el testimonio fortalece la acusación si la víctima se anima a denunciar.
Desde el hotel del robo al turista, reporteros reconstruyen el recorrido con imágenes de la detención y traslado de Luciana Martínez, enfatizando que este modus operandi previo revela un patrón repetido pese a su fama.