Juan Jesús Martínez Espinosa, vinculado al Cártel de Juárez, negó conocer irregularidades en propiedades alquiladas para laboratorios de metanfetamina en Argentina, como la quinta de Pilar y Maschwitz, donde se encontraron ingredientes para producir la droga a partir de efedrina importada masivamente de China e India.
Martínez Espinosa relató que le avisaron de una pesquisa policial y que prestó habitaciones a Marcos Lyson para supuestos cosméticos, mientras se menciona el encuentro con Sebastián Forza, víctima del triple crimen de General Rodríguez junto a Diego Ferron y Víctor Vinamonte, ligado al negocio de efedrina. Los familiares siguen reclamando justicia, ya que la causa de la jueza María Servini dejó impunes a muchos involucrados, incluyendo ex policías corruptos y dueños de autos de lujo como Rolls Royce Phantom.
El negocio colapsó por regulaciones más estrictas sobre efedrina, que generaba más ganancias que la cocaína en su momento, con socios locales como Mario Segovia, aún preso y apodado el rey de la efedrina en Argentina. Se destaca el poder económico de Amado Carrillo Fuentes, quien lavó fortunas en propiedades argentinas.
La charla anticipa detalles sobre Cártel Jalisco Nueva Generación, mencionado por primera vez en Argentina en la causa bobinas blancas del juez Adrián González Charbayo en Campana, con cargamentos de cocaína y colombianos asesinados en Belgrano, posicionándose como anti-Zetas.