Un helicóptero evacua de urgencia a damnificados atrapados en medio del río crecido en Madrid, Tucumán, mientras los vecinos temen una nueva oleada de agua del dique Escava entre las 17 y 18 horas, hallando en sus casas inundadas alacranes, víboras, boas y animales muertos tras el barro acumulado.
El reportero Marco entrevistó a familias enteras que perdieron todo por múltiples veces, como 15 hermanos en casas grandes ahora destruidas, durmiendo en la ruta con bebés, adultos mayores y discapacitados, sin contención psicológica pese al estrés postraumático evidente. Los vecinos reclaman obras ausentes desde 2017 y gobiernos pasados que no actuaron, repitiendo la tragedia.
Patricia Pisoneri, licenciada y perito, enfatizó la necesidad de esperanza y ayuda material inmediata, ya que solo les queda la vida tras perder lo material. Marco mostró una serpiente muerta en el barro como símbolo de los peligros adicionales, y alertó sobre tormenta eléctrica con granizo inminente que complicará la situación en la ruta.
El legislador tucumano Gerónimo Vargas confirmó en vivo que están asistiendo a las familias en la zona, reconstruyendo lo perdido, y anunciaron declarar la emergencia económica y social en la próxima sesión para dar herramientas al Ejecutivo. Sin embargo, los vecinos desconocen las alertas oficiales por falta de comunicación y redes cortadas.