Los damnificados de Madrid, Tucumán, hallan alacranes, víboras, boas y perritos muertos en sus casas llenas de barro tras las inundaciones, mientras una nueva crecida del agua proveniente de lluvias en Catamarca amenaza con llegar entre las 17 y 18 horas al rebalsar el dique Escava.
El reportero Marco mostró en vivo cómo los vecinos duermen en la calle con bebés, descalzos y sin ropa, limpiando dos centímetros de barro de los pisos, colchones empapados y muebles destruidos que deben tirarse, con fumigaciones contra el dengue en curso pero sin luz ni comunicación por falta de carga en celulares.
Entrevistados relataron que el agua llegó a un metro y medio o dos metros de altura, absorbiendo todo, y criticaron la ausencia de Defensa Civil, servicios sanitarios y autoridades, preguntando repetidamente "¿dónde están?" mientras hospitales móviles de la Nación se enviaron a otros lugares como Bahía Blanca en vez de ayudar localmente.
La meteoróloga Aileen confirmó alerta naranja para Tucumán, Santiago del Estero y noreste de Catamarca por lluvias intensas, y la psicóloga Paola Aquino advirtió sobre el estrés postraumático y duelo que sufrirán los vecinos que perdieron todo tras décadas de esfuerzo, con familias como la de Ramona, que incluye a su suegra, marido, hija de siete años y 15 hermanos, pasando tres días en la ruta.
Casos como el de Mercedes, paciente oncológica evacuada a Tacorral, y videos de casas de ancianos de 80 años totalmente inundadas resaltan la tragedia, con solidaridad vecinal repartiendo pizzas pero sin asistencia oficial adecuada.