Los vecinos de Madrid, Tucumán, atan camas y colchones al techo con sogas y rescatan a nado caballos y mascotas ante la inminente nueva crecida del agua prevista para las 17 u 18 horas, mientras duermen en el piso al costado de la ruta y la solidaridad vecinal reparte pizzas y comida a los damnificados.
El reportero Marco mostró en vivo cómo el agua proveniente de lluvias en Catamarca drena por las montañas hacia Tucumán, rebalsando el dique Escava del río Marape a 50 kilómetros, con el Servicio Meteorológico Nacional anunciando alerta naranja y lluvias intensas toda la semana en el norte argentino, incluyendo Santiago del Estero.
Las casas presentan hasta dos metros de barro, carpetas tapadas de tierra, electrodomésticos y muebles a la basura, revoques removidos para evitar humedad y fumigación contra dengue, mientras la gente encuentra alacranes, víboras, cucarachas y hasta boas bajando de la jungla, con bebés durmiendo en la calle.
Los conductores criticaron la falta de planificación y exigieron presencia de Osvaldo Jaldo y Javier Milei para resolver la crisis, recordando inundaciones similares en 2017 y Bahía Blanca sin lecciones aprendidas.
La ruta 157 actúa como dique improvisado y caños de emergencia no drenan lo suficiente, con animales llevados a lugares altos y freezers subidos a parrillas de clubes en desesperados intentos por salvar lo poco que queda.