En Madrid, Tucumán, los vecinos se ayudan mutuamente con productos de limpieza y comida ante la total ausencia del gobierno provincial y nacional, que no enviaron ni operativos de desinfección ni Ejército para asistir en la quinta inundación por la Ruta 157. El corresponsal Sergio Cipradín reporta en vivo que solo llegan máquinas excavadoras para drenar el agua estancada, mientras damnificados como Olga de 70 años denuncian falta de preparación y obras insuficientes desde noviembre.
Vecinos de Graneros y Catamarca cocinan para los afectados que no comen hace días, y cruzan a pie los cortes de ruta por puentes improvisados, ya que la ciudad de 6.000 habitantes quedó dividida. Autos varados al costado de la ruta muestran a familias viviendo en ellos desde el martes, sin agua ni servicios de salud funcionando.
Testimonios revelan robos durante la inundación, como garrafas sustraídas a María, cuya casa inundó más de un metro de agua y olas de lanchas destruyeron todo. Periodistas en el lugar recorren el barro con agua hasta la cintura hacia el campamento, donde filas interminables de autos esperan, remarcando la desidia de autoridades municipales, provinciales y nacionales.
Contrasta con la ayuda provincial en Bahía Blanca, pero aquí Nación intervino escuetamente y Tucumán ignora la catástrofe, dejando a los madrileños en un caos con pronóstico de más lluvias.