Paula Bernini reporta en vivo desde Madrid, Tucumán, donde el agua bajó vertiginosamente en la ruta 157, permitiendo que los vecinos crucen por un puente peatonal y regresen por primera vez a sus hogares devastados por barro y destrucción total. Camiones succionan el agua restante y se entregaron repelentes, agua potable y limpieza, mientras vecinos como Blanca y su bebé de siete meses enfrentan el panorama desolador sin botas ni ayuda adecuada.
Blanca llora angustiada al ver a su hija José Inés descalza entrando en la casa llena de barro, mientras la periodista destaca la falta de pares de botas y cuestiona la ausencia de una cadena de solidaridad estatal. Otros vecinos como María muestran casas con electrodomésticos colgados en techos para salvarlos de la inundación mortal que llegaba hasta el pecho con corriente peligrosa.
El estudio critica duramente la ausencia total del Estado, sin equipos sanitarios ni psicológicos para las familias en crisis nerviosa, comparándolo con desastres en Bahía Blanca, Santa Fe y La Plata causados por falta de obras públicas y corrupción. Los conductores denuncian que los responsables votados no están presentes ofreciendo abrazo o compromiso, oliendo el barro y la desesperación.
Una joven vecina cuenta cómo pidió lancha para llevar comida a amigos aislados, mostrando solidaridad popular ante la inacción oficial. Paula Bernini enfatiza que acostumbrarse a estas tragedias cada diez años no puede ser folclore y urge obras para evitar repeticiones.