El ministro del Interior de Emiratos Árabes Unidos calificó de mentiroso al régimen iraní por negar ataques a civiles pese a lanzar misiles contra Dubái. Patricio Poplacki, empresario argentino en Dubái, mostró el edificio azul impactado anoche en Creek Harbor con daño mínimo en un piso, sin heridos ni evacuación, mientras la ciudad mantiene normalidad en malls y restaurantes durante la guerra de 14 días entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Panelistas analizaron la estrategia iraní de atacar Dubái para presionar a Estados Unidos como mediador, viendo en los Emiratos bases yankis y firmante de Acuerdos de Abraham. En Israel, alarmas de refugio permiten sonidos personalizados para aliviar tensión, aunque la temprana es ensordecedora. Dubái, en el frente directo del Golfo, transmite confianza vía el omnipresente Sheikh Mohammed bin Rashid, figura gurú que autoadjudica obras como Palm.
Manifestación en Dubái exige no restablecer lazos con Irán si sobrevive el régimen, ya que arruinaría 50 años de progreso económico con empresas globales instaladas. Post-guerra, interrogantes: ¿incentivos para vecinos árabes reconciliarse con Teherán? ¿Quién negocia con EEUU tras bombardeos en Ginebra? Trump, sin reelección, "va por todo" sin moderarse, según analistas.
Desde Israel, Gaby reporta apoyo masivo a Netanyahu al día 14, con chances de reelección en octubre pese a guerra de Gaza que debilitó aliados iraníes como Hamás y Siria. Dubái resiste: en 1991, Sheikh rechazó corralito ante éxodo empresarial, prediciendo su retorno con más inversiones, lo que ocurrió.