El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció que Israel continuará sus ataques contra Irán, calificando de "históricos" los bombardeos conjuntos con Estados Unidos. Según Netanyahu, el nuevo líder supremo iraní Mohtava Khamenei está herido, no muestra el rostro en público y representa un Irán debilitado tras la eliminación del anterior líder Ali Khamenei en los bombardeos iniciales.
Netanyahu subrayó que la operación militar superó las expectativas iniciales y busca infligir golpes letales a los programas nucleares y de misiles iraníes, evitando que oculten proyectos en instalaciones subterráneas. Israel eliminó además a un alto científico nuclear, aunque no reveló su identidad, y sugirió que las condiciones para un cambio de régimen en Irán se están creando.
Las declaraciones se dan tras un ataque de Hezbollah con 200 misiles contra Israel, que generó críticas por la falta de alertas previas a la población, dejando fragmentos, incendios y daños pese al sistema de defensa Cúpula de Hierro. El panel discutió la efectividad de las defensas y la información controlada en tiempos de guerra.
Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, describió al liderazgo iraní como desesperado y acobardado, afirmando que Mohtava Khamenei está herido y desfigurado, sin aparecer en público ni emitir video, solo un comunicado escrito. Agregó que las capacidades militares iraníes se redujeron drásticamente, con un 90% menos de misiles y 95% de drones.
Israel confirmó ataques a más de 200 objetivos en Irán, incluyendo lanzadores de misiles y plantas de producción, en la operación "Rugido del Águila". La Guardia Revolucionaria iraní advirtió contra ataques a sus instalaciones petroleras, que ya sufrieron daños.