El consumo de pan bajó drásticamente en panaderías por pérdida de poder adquisitivo, reveló Tito Zamorano durante visita del programa a su local.
Los clientes ya no piden kilos completos sino cantidades por el dinero disponible, como mil pesos de pan, y sobran productos que se donan a necesitados desde las 7:30 con filas de 20 personas.
Tito vende flautitas a 2.700 el kilo y otras variedades a 4.500, precios considerados buenos pese a aumentos en insumos, luz y agua; la harina subió solo de 12.000 a 14.000 la bolsa en dos años, pero mala cosecha afecta calidad.
Otras panaderías venden pan del día anterior a mitad de precio, pero Tito dona lo no vendido por ética, destacando generosidad de gente humilde; el negocio absorbe costos para no achicarse, invirtiendo 50 millones en maquinaria.
Temporada de enero-febrero y falta de dinero explican la caída, no dietas.