Los conductores del programa explican la importancia fundamental de consumir grasas o lípidos en la dieta, junto a proteínas y carbohidratos, ya que ayudan a absorber vitaminas liposolubles, forman membranas celulares, aportan sabor, textura y saciedad prolongada al tardar más en digerirse.
Definen el punto de humo como la temperatura a la que el aceite se quema, pierde propiedades y genera compuestos dañinos, especialmente si se reutiliza; recomiendan elegir aceites según el uso, como freír o condimentar, para evitar humos y olores feos en el wok.
Clasifican los ácidos grasos en saturados (cadena sin dobles enlaces, predominan en aceite de coco sólido, manteca, carnes y leche; exceso eleva colesterol malo) e insaturados: omega 3 (en pescado de agua fría, canola, chía y lino; protectores cardiovasculares, antiinflamatorios y clave para desarrollo neuronal en embarazadas), omega 6 (girasol, maíz) y omega 9 (oliva, palta).
Critican los extremos de las redes sociales que demonizan aceites como girasol o maíz por ser "inflamatorios", e insisten en el equilibrio ideal de omegas (relación 1:1), moderación sin prohibiciones, y priorizar oliva cuando sea posible por su costo.
Dan tips para aceite de oliva auténtico: botella oscura o lata para preservar propiedades, verificar en etiqueta acidez menor a 0,5 (ejemplo 0,4), y alertan sobre falsificaciones en góndolas etiquetadas como "aderezo para ensalada" en lugar de aceite puro.