Australia concedió visados humanitarios a cinco jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán que solicitaron refugio tras la Copa de Asia para evitar volver a su país.
El ministro del Interior Tony Burke informó que están en lugar seguro bajo custodia de la Policía Federal Australiana, en respuesta a presión del presidente Donald Trump, quien dio ultimátum a Sidney.
Esto ocurre en colapso del régimen iraní, con guerra disparando precios del petróleo Brent un 17% a 109 dólares por barril, entrelazando deporte y energía en tensiones geopolíticas.