Romina, participante destacada de Cuestión de Peso, celebró haber bajado más de 20 kilos pese a tentaciones pasadas como comer hasta 18 empanadas con vino tinto en una sola comida, lo que equivalía a 5.000 calorías o dos días y medio de alimentación normal para una mujer de su edad y estatura.
El conductor mostró el equivalente en 152 empanadas de carne y pollo que suman sus 20 kilos perdidos, provistas por la Casona de las Flores, y Romina cargó las cajas por 30-40 segundos antes de pedir ayuda, contrastando con los años que llevó ese peso extra. Los médicos explicaron que antes sufría agitación, falta de aire, dolores en rodillas y problemas osteoarticulares y respiratorios, pese a bailar.
En el pesaje de ex-participantes, Romina alcanzó 21 kilos y medio bajados totales y se quedó al bajar lo requerido con respecto a la semana anterior. Otros como Marianela y Denise también pasaron, mientras Julián, cerca de los 50 kilos perdidos y apodado galán de la zona oeste, se quedó por la mínima diferencia de 100 gramos.
El conductor priorizó este logro de Romina sobre una riña con Candela, destacando su regreso por voto del público tras un repesaje y su decisión de priorizarse a sí misma para llegar a la final.