Romina, participante estrella de Cuestión de Peso, alcanzó 20 kilos menos a pesar de desafíos como empanadas equivalentes en calorías, mostrando menús saludables con pollo, ensaladas, frutas y colaciones bajas en calorías.
Relató su frustración previa cuando pensó abandonar: "No voy a poder seguir, hasta acá llego, me moriré corta". Pidió ayuda nuevamente, volvió con apoyo del público que la votó de regreso tras un represaje, y ahora está dispuesta a darlo todo para llegar al alta.
Expresó gratitud profunda por la gente y por sí misma, confirmando su compromiso total con el proceso pese a inseguridades iniciales.
El conductor defendió el espacio dedicado a Romina, anunciando una pelea con Candela que contará después: ella guardó silencio, pero no permitirán que le roben la atención a este logro histórico de Romina.