Irán intensificó su agresión disparando 65 misiles balísticos contra Bahrein y países firmantes del pacto de Abraham, aliados sunitas en paz con Israel, en el primer día de la guerra regional desatada por el asesinato de Ali Khamenei y la asunción de su hijo Mostafa como líder supremo, mientras Israel respondió bombardeando un cuartel y una refinería petrolera iraní que provocó lluvia negra sobre la ciudad.
En vivo desde Tel Aviv, sirenas de alerta obligaron a la población a refugiarse en bunkers ante el riesgo de misiles iraníes, con tecnología que avisa automáticamente vía celular los puntos rojos de peligro en barrios civiles sin objetivos militares; un periodista experimentó 48 alertas anoche, impidiendo descanso bajo tensión constante, y el hijo de Waldo huyó al refugio en tiempo real.
Javier Negre reportó desde Miami que Donald Trump respalda acabar con el régimen iraní junto a Marco Rubio, cuyo criterio gana en la administración contra la paz de J.D. Vance, criticando la hipocresía de la izquierda por ignorar 30.000 muertos, ahorcamientos de homosexuales y mujeres en Irán, atentados como AMIA y Nisman en Argentina, y el posicionamiento pro-Irán de Pedro Sánchez en España.
Tomás Farini Dugan reveló vínculos nucleares argentinos con Irán: científicos iraníes formados en el Instituto Balseiro, reactor construido con tecnología argentina suspendida por Menem, motivo de represalias como la voladura de la embajada israelí y AMIA para castigar a Argentina, con juicio en ausencia próximo.
La cobertura mostró destrucción en Bahrein bajo fuego nocturno y explosiones en refinería iraní, escalada que Trump compara con su acción en Venezuela contra Maduro, rechazando ñoñerías diplomáticas para cortar la cabeza del pulpo terrorista financiador de Hamas y Hezbollah.