Israel confirmó la destrucción de la lanzadora principal de misiles de Hezbollah en el sur del Líbano, destinada a atacar Galilea y el norte de Israel, en medio del intercambio brutal de proyectiles con el norte israelí. El corresponsal Nelson Castro reportó desde Jordania que esto ocurrió hace 20 minutos, como parte de los objetivos centrales contra la capacidad balística del grupo.
Además, Arabia Saudita abatió un dron iraní sobre su territorio, sumándose al ataque de Irán con drones contra un campamento kurdo en la frontera turca, violando la promesa del presidente Masoud Pezeshkian de no agredir países vecinos. Rafael Grossi, titular de la OIEA, confirmó en exclusiva que los ataques previos de Estados Unidos e Israel causaron daños graves y dejaron inoperables la mayoría de las instalaciones nucleares iraníes, aunque expresó preocupación por su propia seguridad ante amenazas explícitas del régimen.
En el panel, Julián Gadano advirtió sobre el riesgo de que un colapso del régimen iraní deje material nuclear sin control en un Estado fallido, prefiriendo que permanezca en manos estatales pese a lo "horrible" del gobierno actual. Alejandro Casaglia urgió cautela en las acciones militares, criticando el asesinato de líderes como Dalí Caminay por convertirlos en mártires y resaltando la radicalización con el hijo de Khamenei y Bajidi al frente de la Guardia Revolucionaria.
Luis Cicerchia, padre de una víctima de la AMIA, denunció a Irán como exportador histórico de terrorismo que robaba a su pueblo para financiar atentados como los contra Argentina, afirmando que negociaciones fallaron y la bomba nuclear iraní era inaceptable, justificando el fin de esa amenaza pese a la guerra.
Los analistas coincidieron en calificar al régimen iraní como nefasto, asesino y violador de derechos humanos, especialmente contra mujeres, que reprimió brutalmente protestas matando 35.000 personas y cortando internet.