En Irán, los fanáticos religiosos extremistas apoyan a los ayatolás, pero el pueblo semilaico desea la caída del régimen y teme manifestarse por la represión brutal: salen 50 personas y los asesinan. No hay bombardeos masivos como en Israel, pero un ataque a comandos generaría infierno. Trump amenaza ataques, pero el miedo paraliza las calles.
Trump asegura seguros para barcos en el Estrecho de Hormuz, pero nadie arriesga pasar. Israel sufre daño económico grave: caída del 48% en compras con tarjetas de crédito, empresas cierran por millones diarios. Prefieren guerras cortas; la gente trabaja en Tel Aviv pese sirenas, como la hija de Amiras, fonoaudióloga que bajó con niños pacientes a refugios.
Amiras relata encuentro con abogado Amit Cimoni: familia en refugio a 100 metros del impacto, volaron por la onda expansiva pero sobrevivieron milagrosamente; casa destruida, solo quedó el misil. El pueblo israelí sigue adelante sin frenar la economía pese todo.