La comunidad Amish publica el periódico The Budget, editado desde 1890 por el redactor jefe Milo Mela, con 50 páginas semanales llenas de cartas manuscritas de sus miembros que relatan eventos cotidianos, clima, bodas, nacimientos y hospitalizaciones, sin fotos ni redactores profesionales.
Los Amish priorizan la solidaridad interna: diez familias recolectan víveres, ropa y juguetes para Aaron y Mary, cuyos gastos médicos por el bebé Levi, nacido con síndrome de Down y malformaciones operadas que superan los 70 mil dólares, son cubiertos por donaciones comunitarias. Pete y Ruth viajan 100 kilómetros en auto alquilado para entregarlos.
Los Amish consideran a estos niños "hijos especiales de Dios", un regalo divino pese a defectos genéticos crecientes por siglos de matrimonios endogámicos. Su padre dejó la granja para cuidarlo, enfocándose en lo positivo.
En el condado de Holmes, Ohio, la clínica infantil de la doctora Olivia Wenger trata gratis dolencias hereditarias como problemas pulmonares de Mark, financiada por la comunidad según ingresos familiares. Rechazan tests genéticos y anticonceptivos, dejando la fertilidad en manos de Dios.
Jóvenes como Cheryl, de un grupo conservador, abandonan las reglas estrictas, trabajan como camareras, compran autos y se mudan a iglesias menonitas liberales que permiten TV e internet, aunque extrañan a sus familias y usan el bautismo adulto como control.