El pastor advierte que muchos hogares sufren por hijos atrapados en vicios, rebeldes y agresivos, un problema espiritual que requiere destrucción de la raíz maligna para lograr liberación.
Explica que ansiedad, depresión y males físicos se resuelven con medios naturales, pero los espirituales demandan armas espirituales contra el enemigo que ata a las personas.
Anuncia un testimonio de un hombre liberado de vicios por Jesús, transformando su vida completamente.