Tami, psicóloga y madre sola en Israel, firmó como tutora para que sus hijos de 20 años fueran combatientes en el ejército israelí, a pesar de su angustia.
Sus hijos, una nena y un varón mellizos, eligieron roles de combate incluso antes del 7 de octubre, aunque ese ataque fue definitorio; el varón está en unidad secreta con contacto esporádico de diez días, mientras la hija tiene más regularidad en función de rescate de secuestradas, ahora armada.
Tami describe el corazón partido entre orgullo y preocupación, reconfortada pensando que amamantó héroes que defienden el país; durante la entrevista suena alarma por misiles, y explica refugios y habitaciones seguras, destacando los públicos como más seguros.
La conductora Débora y analista Carlos contextualizan su historia particular en el frente de batalla.