Israel ha destruido el 75% de los lanzadores de misiles iraníes en solo cinco días de guerra, reduciendo los ataques de Irán de 504 misiles el primer día a apenas 29 el quinto, un colapso del 94% en capacidad ofensiva.
Las fuerzas israelíes, con aviones F-35 fantasmas y apoyo estadounidense, realizan incursiones aéreas selectivas contra cuevas subterráneas, ciudades misilísticas y camiones lanzadores móviles ocultos en graneros y montañas, obstruyendo salidas de túneles y neutralizando baterías antiaéreas previamente destruidas para facilitar los bombardeos con baja resistencia.
Grandes extensiones de Beirut quedaron deshabitadas tras evacuaciones ordenadas por Israel para bombardear cuarteles de Hezbollah, mientras Arabia Saudita reporta 110 proyectiles recibidos y se especula que países árabes como Emiratos Árabes podrían cerrar financieramente a Irán. Rusia no intervendrá pese a alianzas con Irán, según inteligencia israelí, y Ucrania sufre un daño colateral al quedarse sin misiles Patriot desviados a Israel y aliados.
Imágenes satelitales y videos de ciudadanos iraníes muestran explosiones en portales de cuevas misilísticas y lanzadores detectados en tiempo real. Israel contabiliza 11 misiones aéreas en territorio iraní, mientras ciudades como Tel Aviv se preparan para posibles saturaciones que no llegaron. En vivo, alarmas suenan en Tel Aviv y se intenta conectar con el analista Gabriel Astrovsky en refugio.