La capacidad misilística de Irán mermó un 80% según cifras del secretario de Estado de Estados Unidos, tras lanzamientos limitados hacia Jerusalén y Tel Aviv en un día clave a una semana del inicio del conflicto con Israel.
Benjamin Netanyahu proclamó dominio casi total del espacio aéreo iraní y Donald Trump anticipó un golpe letal en las incursiones conjuntas, en medio de triunfalismo bélico mientras Irán muestra confusión interna: su presidente pidió perdón a vecinos como Emiratos Árabes Unidos y las Guardias Revolucionarias sufren falta de comunicación, lanzando andanadas con pocos misiles.
Analistas como Muki Tenenbaum, Guido Feld y Juan Medri coinciden en que la defensa iraní se deshilacha y el país está militarmente degradado, pero un cambio de régimen exige quiebre en la Guardia Revolucionaria o rendición ante el asedio de Estados Unidos e Israel; Rusia no intervendrá según Vladimir Putin, pese a la intervención previsible de Hezbollah que solo agrega ruido.
El conflicto impacta globalmente con alza del petróleo que preocupa a Argentina por la desinflación y suba de naftas, mientras Netanyahu gana cohesión electoral y Trump busca éxito rápido ante midterm inciertos; se menciona brevemente riesgo en Qatar para la final Argentina-España del 27 de marzo, con Federación Catarí impulsando su realización pese a suspensión deportiva regional.
Comparaciones con Irak (error evitado por Trump) y Venezuela (castrar régimen sin invasión) resaltan complejidad étnica de Irán, con persas al 50%, azeríes 25% y minorías como kurdos que amenazan fragmentación.