Ariel Golhewich, ex integrante de Fuerzas Especiales de Israel, relató en vivo las alertas por misiles iraníes y explicó el éxito de las defensas aéreas israelíes y estadounidenses en reducir drásticamente los lanzamientos, destruyendo lanzadores y dejando solo unos 350 restantes.
Golhewich analizó la estrategia de Irán de lanzar pocos misiles diarios para recordar al mundo la guerra y presionar económicamente a Estados Unidos vía precio del petróleo, pero aclaró que no buscan ganar sino sobrevivir, ya que su régimen islamista yihadista no acepta rendirse por motivos religiosos, similar a Hamas en Gaza, Hezbollah en Líbano y hutíes en Yemen.
Destacó cómo Irán unió paradójicamente a Israel con países árabes como Jordania y Arabia Saudita en discusiones de inteligencia y operaciones aéreas conjuntas contra Teherán, augurando una era de prosperidad económica y turística postconflicto. Predijo que la guerra durará lo que Donald Trump decida, hasta un éxito simbólico como destruir un reactor nuclear o una estatua que catalice un levantamiento popular interno en Irán.
Relató el impacto emocional en sus hijos por las sirenas constantes y bombazos, pero mantiene esperanza de paz futura y obliga moralmente a Israel a ayudar a liberar al pueblo iraní, especialmente a las mujeres, comparándolo con salvar a un niño ahogándose. Describe el día a día en refugios con juegos para contener el miedo infantil, pese al cierre de cielos, escuelas e industrias.
Israel ha destruido 4.500 objetivos iraníes y pide pruebas visuales claras de bombas nucleares para ganar apoyo mundial, mientras los sistemas antimisiles interceptan con mayor precisión ante la menor frecuencia de ataques.