Virginia Luca, argentina varada en Sharjah cerca de Dubái, cuenta su odisea por el cierre parcial del espacio aéreo tras ataques en la región. Viajaba low cost desde Europa y Tailandia con equipaje mínimo cuando estalló el conflicto.
Compró pasajes caros en Emirates, única aerolínea operativa, ante opciones terrestres a Omán o Arabia Saudita desaconsejadas por autoridades locales. El embajador argentino sugería moverse, pero las autoridades emiratíes piden quedarse.
Presenció columnas de humo, alertas de misiles y se refugió en un shopping sin búnkers durante cena. Se organizan vía WhatsApp y Facebook de la embajada, que suspendió un meet por el caos.
Sharjah es un emirato conservador con megaedificios modernos. Abu Dhabi y Omán también sufrieron ataques iraníes, complicando salidas.