Virginia Lucas, argentina varada en Sharjah, Emiratos Árabes Unidos, contó en vivo su odisea: su vuelo con Air Arabia despegó el 28 a las 9:40, pero a las 9:45 cayeron los primeros misiles, forzando el retorno tras una hora y media en el aire.
El piloto anunció el cierre del espacio aéreo por cuestiones políticas; tras 40 minutos de vueltas, aterrizaron en un aeropuerto chico en construcción, saturado de aviones retornados. La gente mutinó por enchufes para cargar celulares, y pelearon doce horas en migraciones para salir.
Sin cobertura de la low cost porque no eran tránsito, buscaron hotel cerca del aeropuerto, viendo humo de explosiones en Dubái. Salen a comer y tomar sol, pero la gente local vive descontracturada la crisis. Pidió ayuda para repatriación vía Aerolíneas Argentinas, similar a operativos previos desde Europa.
Criticó la inacción de la embajada argentina, que usa Facebook para comunicarse y no responde pese a ser "cara visible" de muchos varados. Mencionó carta abierta a Chiquitapia por falta de apoyo diplomático, y ayer dio nota a otro medio.