El gendarme Nahuel Gallo dio su primera conferencia tras salir de la prisión venezolana Rodeo 1, donde sufrió tortura psicológica junto a otros 24 extranjeros detenidos. Agradeció al gobierno argentino, Ministerio de Seguridad, Gendarmería y organismos internacionales, pero evitó nombres específicos como la AFA, que no fue mencionada por funcionarios como Patricia Bullrich o el canciller.
Panelistas denuncian que funcionarios mintieron sobre cables diplomáticos enviados a Venezuela para su liberación, ya que Milei prohibió contactos con el régimen de Maduro. Critican que ni Bullrich ni el canciller gestionaron pese a aliados como Estados Unidos e Israel, y que la AFA y diputados como Marcela Pagano fueron clave en la operación.
Agentes de Inteligencia encerraron a Gallo por siete horas en el edificio Centinela para presionarlo sobre vínculos entre AFA y Venezuela, intentando armar una causa contra la entidad. Gallo relató incertidumbre en su salida y se siente aún preso por los 24 extranjeros leftos atrás, pidiendo su liberación.
El juez Sebastián Ramos citará a Gallo como testigo sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela, mientras el gobierno usa el caso contra Chiquitapia, alegando el juez ignoró motivos humanitarios para su viaje. Panel acusa al oficialismo de caranchear con víctimas y falta de humanidad.
Indignación por presiones a Gallo para no mencionar opositores y por abandonar al gendarme 430 días preso sin gestiones reales, pese a nexos como los de Milei con Trump, quien contacta a Delcy Rodríguez.