En conferencia de prensa en la sede de Gendarmería Nacional, autoridades celebraron el regreso del cabo primero Nahuel Gallo, sano e intacto tras 448 días de detención ilegal en Venezuela. El gobierno argentino lo acompañó desde el primer minuto, manteniendo su condición de personal en actividad según el Estatuto Orgánico número 88 barra 26, y brindó apoyo constante a la familia.
El jefe de Gendarmería detalló que Gallo se encuentra en buen estado de salud clínica y cardiovascular, con acompañamiento psicológico y una ergometría de esfuerzo programada para mañana, dada su exigencia física como gendarme y maratonista. La fuerza dispuso toda su aparatología y especialistas para evaluarlo y prepararle una rutina de retorno a la competencia.
Autoridades destacaron las gestiones diplomáticas incansables junto a aliados como Estados Unidos, Italia, Israel y Foro Penal para lograr su liberación, y anunciaron que Argentina seguirá trabajando con igual determinación por la pronta libertad del ciudadano Germán Giuliani, aún detenido en Venezuela. Subrayaron el compromiso con la seguridad de los argentinos y la vida de los compatriotas por sobre todo.
Nahuel Gallo tomó la palabra para agradecer al Ministerio de Seguridad, Gendarmería y el Estado argentino por su apoyo desde el inicio. Relató las duras condiciones en la prisión Rodeo 1, un lugar de tortura psicológica, con 35 nacionalidades hacinadas y 24 extranjeros más como él usados como ficha de cambio. Pidió a medios internacionales, ONG y organizaciones no olvidar a los presos políticos venezolanos en ese y otros penales.
Gallo enfatizó su fortaleza mental sostenida por el pensamiento en su hijo, su orgullo patrio manifestado cantando el himno y haciendo banderas con jabón, y aclaró que se siente en casa en Gendarmería. Solicitó tiempo para asimilar información y procesar atrocidades vividas, mientras los periodistas en estudio destacaron lo emotivo de sus palabras y su pedido por los compañeros presos.