El gobierno argentino expresa molestia por la repatriación secreta del gendarme Nahuel Gallo, detenido en Venezuela, realizada sin conocimiento de inteligencia, Cancillería ni autoridades, vía la AFA y el abogado Franco Bindi, esposo de la diputada Marcela Pagano.
Patricia Bullrich acusa deslealtad al país por no avisar, cuestiona rédito político y seguridad, y lamenta que no trajeran también a Germán Giuliani, aún detenido; ministros de Seguridad, Defensa y Exteriores asistirán a la conferencia de Gallo en Gendarmería para recuperar protagonismo.
Galló, liberado tras caída de Maduro, come con familia, se recupera de secuelas médicas y dará conferencia retrasada en el edificio Sentinela; Bullrich destaca que no son "amigos del régimen" y priorizan resultados sobre formas.
La operación expone interna libertaria, con Pagano culpando al gobierno por inacción; en un "mundo sin reglas", gestiones privadas priman sobre diplomacia tradicional.