El índice de carne federal muestra disparidad en precios de la tira de asado: 20.000 pesos el kilo en Bariloche, 21.800 en Mar del Plata con un salto del 55% desde diciembre, 22.200 en Mendoza y hasta 25.000 en carnicerías de Palermo-Colegiales de CABA, un 25% más que en diciembre.
Ahora el recorrido llega a la paleta, corte familiar para guisos y estofados: en Bariloche sale a 16.480 pesos el kilo envasada al vacío de Córdoba, considerada rendidora pese al transporte patagónico; en Mar del Plata subió a 19.000 desde 12.500 en diciembre; Mendoza la ofrece a 18.500 ideal para carne de cocción lenta; y en Palermo a 15.900.
En Mar del Plata, la carnicería de barrio de Nahuel y José enfrenta una factura de luz por 4 millones de pesos, que pasó de 3 millones la anterior por el frío y aumentos, pagando solo un millón y temiendo corte del servicio ya que no pueden endeudarse.
Las ventas de carne cayeron drásticamente, de 4,5 cabezas por semana a menos, agravado por verano sin asados por prohibiciones de fuego por incendios; regalan cortes a jubilados que no llegan a fin de mes y el dueño confesó haber pensado en cerrar el local, aunque decidió seguir luchando por los puestos de trabajo.
Conductores comparan la situación con los tarifazos de la crisis de Macri, donde comercios cerraban por facturas impagables, y destacan que en carnicerías es imposible reducir consumo eléctrico por cámaras y heladeras frigoríficas.