El consumo de carne vacuna registró en enero de 2026 el nivel más bajo de los últimos 20 años, pese a récord general de carnes en 2025 impulsado por pollo y cerdo.
El corte de asado aumentó un 78,8% en 2025, superando la inflación del 32%, y subió otro 40% desde octubre a febrero, convirtiendo la carne en lujo para el bolsillo trabajador.
Los precios siguen retrasados para las cámaras empresarias, anticipando más subas en marzo y abril de 2026.